Muchos somos los que hemos pasado cerca de la calle del Beso miles de veces sin darnos cuenta de su existencia, ni de la leyenda que esconde.
Situada entre Plaza Nueva y el bajo Albaicín, se encuentra la Calle del Beso, un pequeño y bonito callejón donde podemos imaginar la historia de esta ciudad años atrás.
Antiguamente este calle era conocida por el nombre Calle del Conde de Cabra, pero tras una vieja leyenda cambió de nombre, la leyenda que se puede leer a día de hoy en un muro de esta calle dice así:
«Esta callecita en el siglo XVIII, aún se llamaba la Calle del Conde de Cabra por el aristócrata que después de la conquista se apropió de la parte del Albaicín en la cual estamos.
En esta casa vivía un matrimonio con su hermosa hija, una muchacha tan angelical que todos los vecinos la adoraban. Un día, cuando su madre la fue a despertar, encontró a la niña totalmente inerte.
Horrorizada, gritó ¡Dios mío, está muerta!, llamando a los vecinos, que transformaron el barrio en un solo llanto.
A la noche celebraron el velatorio, en clima de gran tragedia. Pero al día siguiente cuando iban a cerrar el ataúd, y la madre acercó sus labios para dar a su querida hija un desesperado beso, los ojos de la “muchacha muerta” se abrieron lentamente».
Hoy en día, los médicos creen que se trataba de un episodio de catalepsia, pero los vecinos prefirieron creer que fue el amor de su madre quien la resucitó. Y esta es la magia donde una leyenda consiguió que cambiara el nombre de Calle de Conde de Cabra, como se conocía hasta entonces, por el de Calle del Beso.
Y está es una de las pequeñas historias y leyendas que esconde la ciudad de Granada, desde ESGRANADA iremos descubriendolas juntos.
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